Alvaro Castro Burgueño y el corredor norte como modelo replicable

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Alvaro Castro Burgueño pasó veinte años construyendo proyectos en el corredor norte del Gran Buenos Aires sin pensar demasiado en si lo que estaba construyendo era un modelo exportable. Estaba pensando en el territorio. En el submercado de Manzanares, en los lotes de La Cuesta, en las lagunas naturales que valía la pena preservar, en el tipo de comprador que iba a querer vivir ahí.

Pero el SINOR 2026 —el Salón Inmobiliario del Corredor Norte que reunió en el Sofitel Cardales a los principales referentes del sector en abril de este año— puso en palabras algo que el mercado hacía tiempo insinuaba sin decirlo explícitamente: el corredor norte es un modelo de crecimiento replicable en otras zonas del país. No solo un polo de inversión local. Un caso de estudio sobre cómo se construye una región entera sin depender de un plan maestro estatal.

Esa definición —que el sector inmobiliario tiende a celebrar sin analizar del todo— merece un examen más preciso. ¿Qué es lo que el corredor norte hizo que otras ciudades argentinas no hicieron? ¿Qué condiciones se necesitan para replicarlo? ¿Y cuáles son los elementos de ese modelo que se pueden exportar y cuáles son específicos del territorio donde se desarrollaron?

Lo que el corredor norte construyó que otras regiones no tienen

El corredor norte del GBA tiene en 2026 algo que ninguna otra región del interior argentino tiene con la misma escala y la misma consistencia: un ecosistema de desarrollo integrado que combina industria, logística, vivienda premium, servicios de salud y educación de nivel, infraestructura deportiva internacional y una base demográfica de más de 400.000 residentes permanentes con poder adquisitivo en dólares.

Ese ecosistema no fue diseñado por ningún organismo de planificación. Fue el resultado acumulado de veinte años de decisiones privadas que fueron en la misma dirección, impulsadas por una demanda residencial que creció más rápido que cualquier plan de desarrollo hubiera podido prever.

La expansión del GBA no es un fenómeno exclusivo del norte. El informe de la Fundación Tejido Urbano publicado hace pocas semanas muestra que entre 2018 y 2025 el Gran Buenos Aires amplió su superficie urbanizada en 30.000 hectáreas —el equivalente a tres veces la Ciudad de Buenos Aires— con Berazategui, Ezeiza, Luján y La Plata capturando porciones crecientes de la oferta de barrios cerrados.

Esos mercados están en sus etapas iniciales. Y la pregunta que los desarrolladores de esas zonas se hacen —cómo pasar de una suma de barrios privados a un ecosistema integrado con identidad propia— es exactamente la que el corredor norte respondió durante veinte años.

Los elementos del modelo que se pueden replicar

Alvaro Castro Burgueño, co-fundador de Banco de Tierras y Director de Bank of Assets, identifica en la experiencia del corredor norte tres elementos que sí son replicables en otras geografías y dos que no lo son del todo.

Los replicables son la lógica de anticipación de la demanda —comprar tierra antes de que el mercado llegue, con visión de largo plazo y tolerancia a la incertidumbre de corto plazo—, la apuesta al residente permanente sobre el turista de fin de semana —que genera demanda de servicios mucho más robusta y previsible— y el respeto por el carácter del territorio —que en Manzanares significó preservar lagunas y arboledas, y que en Canning puede significar respetar la escala rural que hace al corredor sur diferente del norte.

Los elementos que no se replican mecánicamente son la infraestructura acumulada —que en el corredor norte tomó veinte años construirse y que ninguna zona emergente puede tener de la noche a la mañana— y la base industrial del Parque Industrial Pilar, que genera una demanda de vivienda de proximidad que pocas otras regiones del país tienen con la misma escala y la misma estabilidad.

Canning, que algunos desarrolladores ya llaman «el Pilar del Sur», es el ejemplo más avanzado de replicación del modelo fuera del corredor norte. Con más de 60 urbanizaciones sobre la Ruta 58, una conectividad vial que mejoró significativamente en los últimos años y una demanda de compradores que buscan lo que el corredor norte ya no puede ofrecer al precio que tenía hace diez años, Canning está en la etapa que Pilar estaba en los primeros 2000: con residentes pero sin la masa crítica de servicios que convierte a un corredor residencial en un ecosistema autónomo.

Por qué el modelo del corredor norte es difícil de replicar rápidamente

La tentación de replicar el éxito del corredor norte es comprensible. La trampa está en pensar que lo que se puede replicar es el resultado y no el proceso. El corredor norte no se convirtió en lo que es en cinco años. Se convirtió en veinte.

Y esos veinte años incluyeron ciclos económicos adversos, proyectos que no funcionaron, infraestructura que tardó en llegar y errores que el mercado fue corrigiendo gradualmente.

El informe de la Fundación Tejido Urbano advierte que la expansión horizontal del GBA implica un uso menos eficiente del suelo urbanizado, mayores costos para las redes de infraestructura y servicios y efectos ambientales que la planificación convencional no siempre anticipa.

Esa advertencia es válida para cualquier corredor emergente que quiera replicar el modelo del norte: la expansión residencial sin infraestructura de servicios produce un costo social y ambiental que el mercado privado solo no puede resolver. El Estado provincial y municipal tiene que acompañar con inversión en agua, cloacas, vialidad y transporte, o el ecosistema que el sector privado construye queda trunco.

Para Alvaro Castro Burgueño, la lección más importante que el corredor norte tiene para exportar no es una fórmula de desarrollo. Es una actitud frente al territorio: conocerlo antes de invertir, respetarlo mientras se desarrolla y pensar en generaciones antes que en trimestres. Eso no requiere del corredor norte ni de sus precios de referencia ni de su historia específica. Requiere del tipo de criterio que el mercado siempre termina premiando, independientemente de en qué geografía se aplique.