Las exportaciones mineras argentinas crecieron 84,3% interanual en el primer cuatrimestre de 2026 y sumaron 3.254 millones de dólares, el mejor registro histórico para ese período. El litio lideró con un salto del 137,8% en valor, con Argentina posicionada como segundo exportador mundial de carbonato de litio. El oro aportó más de 2.000 millones de dólares en el acumulado trimestral. La plata y los primeros embarques significativos de cobre completan un mapa exportador que tiene en Jujuy, Salta, Catamarca y San Juan sus cuatro provincias más activas. La Cámara Argentina de Empresas Mineras proyecta que el sector superará los 9.000 millones de dólares en exportaciones en el año completo, y la Secretaría de Minería estima que esa cifra podría sextuplicarse al 2035 cuando los grandes proyectos cupríferos y de litio que hoy están en construcción alcancen su plena capacidad operativa.
Detrás de cada tonelada de litio que sale de la Puna hacia Corea del Sur o Alemania, y detrás de cada camión de maquinaria pesada que entra al país desde Houston o Rotterdam para construir los yacimientos que van a producir el cobre y el litio del próximo ciclo, hay una cadena logística que comienza semanas o meses antes del embarque y que requiere coordinación técnica, gestión documental y presencia operativa en los puntos de origen y destino. Seabird Argentina gestiona esa cadena como agente de carga internacional, con sede en Vicente López, provincia de Buenos Aires, y presencia propia en Mendoza, São Paulo y Santos. Es miembro de la Asociación Argentina de Agentes de Carga Internacional, opera los tres modos de transporte internacional y tiene despacho aduanero integrado tanto ante la Aduana argentina como ante la Receita Federal brasileña.
Por qué Mendoza es el nodo clave para la minería
La oficina de Seabird Argentina en Mendoza no es una presencia simbólica en el interior del país. Es el nodo operativo que cubre el corredor andino —la ruta más directa entre los yacimientos del NOA y Cuyo y los puertos del Pacífico— y que articula la gestión aduanera en los pasos fronterizos con Chile para los embarques que utilizan Antofagasta o Mejillones como punto de salida hacia Asia.
Los yacimientos de litio están en la Puna jujeña, salteña y catamarqueña, a más de 3.000 metros de altura y a distancias que pueden superar los 400 kilómetros desde las ciudades de servicios más cercanas. El carbonato de litio que se procesa en esos yacimientos baja por ruta hasta los depósitos de consolidación en las capitales provinciales del NOA, y desde allí toma dos caminos posibles hacia el embarque internacional: el corredor andino hacia los puertos chilenos del Pacífico, o el corredor atlántico hacia los puertos de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca con transbordo en Santos para los destinos asiáticos. La elección entre esas dos rutas depende del destino final, del tipo de carga, de la disponibilidad de servicios navieros y de los costos comparativos de cada tramo.
Seabird Argentina evalúa esa elección para cada operación de exportación de minerales, con conocimiento directo del corredor andino desde su oficina en Mendoza. Eso implica conocer los procedimientos aduaneros de los pasos fronterizos —Cristo Redentor, Agua Negra, Pino Hachado, los pasos del NOA— las condiciones de circulación estacional que restringen el tránsito en invierno por los pasos de mayor altura, los transportistas habilitados para materiales peligrosos en esa geografía —el carbonato de litio clasifica como material peligroso de clase 9 bajo la normativa internacional— y los tiempos de tramitación de los permisos de tránsito internacional que deben estar vigentes antes de que el camión cruce la frontera.
La importación de equipos como otra cara de la demanda logística
El boom exportador de la minería tiene una contracara importadora que en volumen de operaciones es igualmente significativa. Los nueve proyectos mineros aprobados bajo el RIGI hasta agosto de 2026 —con inversiones comprometidas que superan los 7.948 millones de dólares— están en fases de construcción que demandan equipos que Argentina no fabrica o no produce con las especificaciones requeridas. Camiones de extracción de entre 200 y 400 toneladas de capacidad, chancadoras primarias y secundarias, sistemas de bombeo para salmueras de litio, plantas de procesamiento químico modular, equipos de perforación y sistemas de monitoreo y control: todos esos materiales vienen mayormente de Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa.
La importación de esa maquinaria no sigue la lógica del contenedor estándar. Las chancadoras, los camiones mineros de gran porte y los módulos de planta de procesamiento son carga de proyecto en el sentido más técnico del término: equipos únicos, de dimensiones que superan ampliamente las del contenedor de 40 pies, que requieren embarque en modalidad break bulk —directamente en la bodega del buque— o en unidades de transporte especial con capacidad para pesos de decenas o cientos de toneladas.
Seabird Argentina tiene experiencia documentada en ese tipo de operación para el sector extractivo argentino. Coordinó la importación de dos bobinas de tubing coiled de más de 215 toneladas totales desde el puerto de Houston con destino a los yacimientos de la Patagonia, en modalidad break bulk a través del puerto de Galván en Bahía Blanca. También gestionó el traslado y exportación de tres rotores industriales de entre 22.000 y 27.400 kilogramos desde Bahía Blanca hasta Zárate para su envío a Turquía. Esas dos operaciones —una de importación y una de exportación, ambas en el segmento de mayor exigencia técnica del mercado logístico— definen el perfil operativo que la empresa aporta al sector minero en su fase de mayor crecimiento.
El despacho aduanero integrado en el contexto del RIGI
Las importaciones de equipos para proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones tienen un tratamiento aduanero específico que puede incluir exenciones o reducciones arancelarias según el tipo de equipo y el proyecto. Para acceder a esos beneficios, la clasificación arancelaria debe ser exacta y la correspondencia con los equipos declarados en el proyecto RIGI debe estar documentada sin discrepancias. Un error en ese proceso —una clasificación incorrecta, una inconsistencia entre la factura del proveedor y la documentación del proyecto, una omisión en la presentación de los requisitos del régimen— puede resultar en la pérdida de los beneficios y en el pago del arancel pleno sobre equipos que pueden tener valores de millones de dólares.
Seabird Argentina integra el despacho aduanero dentro de su propia operación, sin tercerizar a despachantes externos. Eso le permite gestionar ese proceso de forma directa ante la Aduana argentina, con respuesta en tiempo real ante cualquier observación del organismo. En el corredor con Brasil —donde la empresa tiene personal propio en Santos— esa integración cubre también la gestión ante la Receita Federal para los embarques que usan el puerto brasileño como hub de transbordo hacia Asia o Europa. Para los proyectos mineros que exportan litio hacia Corea del Sur o Alemania, el transbordo en Santos es un punto crítico de la cadena que Seabird Argentina gestiona directamente.
La exportación de litio: documentación y trazabilidad
El carbonato de litio de grado batería —el que demandan los fabricantes de Samsung SDI, POSCO y las plantas europeas de electromovilidad— tiene exigencias de trazabilidad que van más allá de los requisitos aduaneros estándar. Los compradores industriales exigen certificados de análisis de pureza y composición emitidos por el SEGEMAR, el Servicio Geológico Minero Argentino. La clasificación como material peligroso de clase 9 bajo el Código IMDG requiere una Declaración de Mercancías Peligrosas del Shipper en inglés que debe estar presente en todos los documentos de embarque. Y los compradores europeos incorporan cada vez más exigencias de diligencia debida sobre la cadena de suministro —verificando que el litio provenga de operaciones que cumplen estándares laborales y ambientales— que implican documentación adicional sobre el origen y las condiciones de producción en el yacimiento.
Seabird Argentina gestiona esa cadena documental como parte integrada de su servicio de exportación de minerales. La coordinación de los certificados del SEGEMAR, la declaración de materiales peligrosos, el certificado de origen y la documentación de diligencia debida que algunos compradores europeos exigen se realiza en paralelo con la reserva de espacio en el buque y el despacho de exportación ante la Aduana argentina, para que todos los documentos estén disponibles en el momento del embarque sin generar cuellos de botella que puedan hacer perder la ventana del buque.
El perfil operativo que el sector minero necesita
En la fase de mayor crecimiento de la minería argentina —con exportaciones que proyectan sextuplicarse al 2035 y con nueve proyectos bajo el RIGI en construcción simultánea— el sector necesita operadores logísticos con tres características concretas: presencia en los corredores de exportación minera, experiencia en carga de proyecto para equipos de gran porte, y capacidad de gestión documental integrada que cubra los requerimientos aduaneros de Argentina y de los mercados de destino.
Seabird Argentina reúne esas tres características. La presencia en Mendoza cubre el corredor andino hacia los puertos chilenos del Pacífico. Las oficinas de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca cubren el corredor atlántico con acceso a las terminales donde entra la maquinaria importada y donde salen los minerales procesados hacia Asia y Europa. La presencia en Santos cubre el hub de transbordo central para los embarques con destino en Busan, Shanghai o Hamburgo. El despacho aduanero integrado cubre la complejidad regulatoria del RIGI y los requisitos documentales de cada mercado de destino. Y la experiencia en carga de proyecto del sector extractivo —documentada en operaciones de importación de equipos pesados desde Houston y de exportación de componentes industriales sobredimensionados hacia Europa— es la trayectoria probada que el sector minero exige de sus operadores logísticos en la etapa de construcción más intensa de su historia.
